Os recomiendo encarecidamente que ‘perdáis’ algo de vuestro valioso tiempo no sólo en ver, sino en engancharos todo lo que podáis a este blog: Strobist .
El planteamiento de todo ese trabajo empieza con algo tan simple como esto: ¿Trabajas con flash portátil? Quítalo de la cámara.
A partir de ese planteamiento, David Hobby (El autor original; el enlace que os pongo es la traducción al español que amablemente hace Rafa Barberá de los artículos que escribe David, porque he supuesto que en el asunto del inglés andáis más o menos como yo) va explicando su técnica, el equipo que utiliza y muchos, muchos trucos que si no lo vemos no lo creeríamos.
Él parte de la base que la mejor manera de excitar nuestra creatividad con la iluminación con flash es quitarlo de la cámara y empezar a mirar con ojos nuevos esos cacharritos pequeñitos que son los strobist. (flashes portátiles) y comprobar las inmensas posibilidades que ofrecen cuando has conseguido meterte en la cabeza lo anterior.
Si os enganchais al Blog entenderéis enseguida el título de esta entrada.
Para rematar el interés de este Blog también existe un foro abierto (sólo hay que registrarse) en el que los Bloggeros comparten sus experiencias.
El blog tiene además el gran acierto de que por cada ‘clase’ que David nos ofrece, nos propone un ejercicio para ponerlo en práctica. Yo no he podido realizar muchos de ellos por falta de ese valioso tiempo, pero si os diré que desde que lo encontré lo sigo con verdadero interés y que ya he hecho algunos bricolages de los que sugiere y algún que otro ejercicio.
Como muestra os dejo estas fotos que hice el domingo a ‘un modelo’ que posó ‘voluntariamente obligado’ para mí. (Le amenacé con dejarle sin paga semanal). No son nada del otro mundo pero haced el simple ejercicio de imaginaros estas fotos con el flash montado sobre la cámara y veréis como merece la pena.



Todas las fotos están realizadas con Canon EOS 20D, Objetivo 70-200, con flash 580 EX montado en un un pie a 1/2 de potencia a unos 2 metros del sujeto con un difusor omnibounce en la cabeza del flash, ya que quería una luz no demasiado difusa, -como por ejemplo la que me hubiera dado si hubiese puesto el paraguas blanco-, que creo iba mejor con el tema. He jugado con la velocidad del obturador según se iba poniendo el sol para intentar mantener el mismo ratio de intensidades entre el flash y la luz ambiente. Al final se nos hizo prácticamente de noche.

2 comentarios:
Buen comentario juan carlos, enlacé a la página que dices y bastante larga pero te lo explica bastante bien,pero que tengo que ver con mas detenimiento. buenas fotos de tu hijo con el monopatin.
Pues que me parece muy bien aunque a mí personalmente la luz que dan los pequeños flashes me resulta excesivamente dura por su carácter puntual si bien reconozco que más de una vez los he metido detrás o dentro de macetas, floreros, jarrones, cruces de altares y similares.
Esta técnica, aunque tiene poco que ver, me recuerda a la del "pincel de Luz" magistralmente usado por Aaron Jones con su "hosemaster" y que algunos por estos lares sustituíamos con los pinceles de Bowens, de MEF, o con linternas con gelatinas azules (éste último sistema para compensar la dominante amarilla y pelín más económico), así como para los difusores empleamos vidrios normalitos de a 10 pts ligeramente untados con la vaselina de la seño. Oscuridad total, cámara en "B" y a jugar.
O sea: con mucho o poco equipo más imaginación siempre. Enhorabuena por el blog y gracias por tu esfuerzo.
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