martes, 4 de diciembre de 2007

Más o menos equipo; más imaginación.

Os recomiendo encarecidamente que ‘perdáis’ algo de vuestro valioso tiempo no sólo en ver, sino en engancharos todo lo que podáis a este blog: Strobist .

El planteamiento de todo ese trabajo empieza con algo tan simple como esto: ¿Trabajas con flash portátil? Quítalo de la cámara.

A partir de ese planteamiento, David Hobby (El autor original; el enlace que os pongo es la traducción al español que amablemente hace Rafa Barberá de los artículos que escribe David, porque he supuesto que en el asunto del inglés andáis más o menos como yo) va explicando su técnica, el equipo que utiliza y muchos, muchos trucos que si no lo vemos no lo creeríamos.

Él parte de la base que la mejor manera de excitar nuestra creatividad con la iluminación con flash es quitarlo de la cámara y empezar a mirar con ojos nuevos esos cacharritos pequeñitos que son los strobist. (flashes portátiles) y comprobar las inmensas posibilidades que ofrecen cuando has conseguido meterte en la cabeza lo anterior.

Si os enganchais al Blog entenderéis enseguida el título de esta entrada.

Para rematar el interés de este Blog también existe un foro abierto (sólo hay que registrarse) en el que los Bloggeros comparten sus experiencias.

El blog tiene además el gran acierto de que por cada ‘clase’ que David nos ofrece, nos propone un ejercicio para ponerlo en práctica. Yo no he podido realizar muchos de ellos por falta de ese valioso tiempo, pero si os diré que desde que lo encontré lo sigo con verdadero interés y que ya he hecho algunos bricolages de los que sugiere y algún que otro ejercicio.

Como muestra os dejo estas fotos que hice el domingo a ‘un modelo’ que posó ‘voluntariamente obligado’ para mí. (Le amenacé con dejarle sin paga semanal). No son nada del otro mundo pero haced el simple ejercicio de imaginaros estas fotos con el flash montado sobre la cámara y veréis como merece la pena.

Espero que os gusten y que las comentéis.








Todas las fotos están realizadas con Canon EOS 20D, Objetivo 70-200, con flash 580 EX montado en un un pie a 1/2 de potencia a unos 2 metros del sujeto con un difusor omnibounce en la cabeza del flash, ya que quería una luz no demasiado difusa, -como por ejemplo la que me hubiera dado si hubiese puesto el paraguas blanco-, que creo iba mejor con el tema. He jugado con la velocidad del obturador según se iba poniendo el sol para intentar mantener el mismo ratio de intensidades entre el flash y la luz ambiente. Al final se nos hizo prácticamente de noche.

jueves, 29 de noviembre de 2007

Foto Humor del bueno

Uno de los grandes fotoperiodistas o reporteros de Magnum y de quien tenemos la obligación de dejarnos enseñar es Elliott Erwitt.

Hace unos días me di una vuelta por su web para degustar ese sabor entrañable que destilan sus fotografías y que aún hoy son ejemplo de ese ‘saber ver’ que lo es todo en este noble arte de la fotografía. Me dejé empapar de manera especial por sus imágenes que él titula phototoons y que hacen gala de un humor fino además de una excepcional composición. No hace falta entender de fotografía para reconocer de inmediato el juego de relaciones que ha creado en la toma y que hacen que esbozemos cuanto menos una sonrisa de complacencia al haber entendido en un segundo lo que quiere decirnos con su fotografía. Merece la pena detenerse y pensar por un momento cuantos instantes de ese tipo hemos capturado nosotros a lo largo de nuestra vida fotográfica, o al menos, cuantos de esos momentos hemos dejado escapar si es que hemos llegado a verlos.
Estas fotografías son un genial ejemplo de lo que Cartier-Bresson llamó ‘el momento decisivo’ pero con un toque de humor realmente exquisito.Me temo que para poder ver a través de nuestra lente ese instante decisivo con ese toque de humor hay que estar en sintonía fina con ese tipo de humor. No dejan de ser momentos que se suceden a cientos cada día a nuestro alrededor; hay que estar, saber verlos y retenerlos para siempre en un disparo. Tal vez la pregunta existencial que he de hacerme es ¿Soy capaz de ver ese toque de humor en las escenas diarias? ¿Será verdad aquella máxima filosófica del ser, esta vez aplicada a la fotografía, de que uno solo fotografía lo que es?.

domingo, 25 de noviembre de 2007

¿Volverá la nieve este año a visitarnos?

Pues eso.
Como los Toledanos somos de secano y una buena nevada nos pone a tono en cuanto a disposición para agarrar el equipo y salir pitando, os pongo unas fotografías de la última, y abundante nevada acaecida por estos lares con el anhelo de que este invierno podamos encontrarnos de nuevo con los pies hundidos en el blanco, las manos insensibles e incapaces de accionar el obturador y la mirada puesta más allá de lo que pueden ver los ojos entornados por el frío; pero fieles a nuestra vocación.






Poco viaje

Los que no tenemos demasiadas opciones de viajar hacia los destinos fotográficos de naturaleza por excelencia como pueden ser en nuestro país Ordesa, Las Bárdenas Reales, Parque nacional de Timanfaya, etc, y algo más lejos los parques nacionales de la costa Oeste de los E.E.U.U. tanto y tan bien fotografiados por los 'pioneros' del paisaje Ansel Adams
y no digamos destinos como el Himalaya, inalcanzables a todas luces para gente como yo, hemos de conformarnos con destinos tan asequibles como el embalse del Guajaraz, más conocido como el Pantano de Argés a poco más de 7 Kms de Toledo.
Os puedo decir que de no ser por los mosquitos (a miles) y por la tremenda tormenta que se avecinaba, hubiera disfrutado varias horas de este destino fotográfico.
Las posibilidades son muchas aunque hay que saber buscar el día y la hora y, por supuesto, patear el lugar para ir encontrando los encuadres que nos hagan sentir satisfechos.
Por lo expuesto anteriormente solo le pude dedicar una hora escasa, pero armado de trípode y mochila pude hacer algunas tomas de las que me siento más o menos satisfecho.
Así que con la promesa de volver en cuanto pueda y mi cuerpo esté dispuesto a madrugar (intuyo que la mejor hora será el amanecer) me marché echando una mirada fulminante al enjambre de mosquitos que zumbaban a mi alrededor y prometiendo que volvería, si, pero envuelto en mosquitera o untado de Aután hasta las cejas.


Exposición larga para añadir algo de movimiento al agua.
Posicioné la línea del horizonte en el eje horizontal simétrico
para añadir aún más calma a la escena.
El posterior tratamiento en B/N con un ligero tono cálido
contribuye a darle ese punto melancólico que creo le va bien.



La roca iluminada, situada a la izquierda en uno de los centros fuertes de interés,
puede ser un buen punto de partida para desplazar la mirada hacia el interior de la imagen.
Una colleja por no haberme llevado flash y así poder compensar la zona inferior derecha.



Una toma muy parecida a la primera pero esta vez
quise darle mayor relevancia a las matas en primer plano
y mantener el color.